Hago repaso de los chicos/hombres que han pasado por mi vida, son muy pocos, porque no me gusta meterme en berenjenales... todos tienen algo en común excepto él.
Empiezo por R, moreno, ojos azules/grises, totalmente opuesto a mí en todo, carácter fuerte, cariñoso y muy hablador. Tres años suspirando por él para que luego acabara con una de mis mejores amigas... Conclusión: los polos opuestos se atraen, tan cierto como que el cielo es azul, pero a veces la atracción no lo es todo...
Después vino I... castaño muy oscuro, ojos verdes, fuerte, no muy alto, cariñoso, romántico, carácter suave... Dos veces he estado con él y ninguna ha funcionado. ¿Porqué? Quién sabe... pero a mí no me gusta el control, no me gusta ponerme celosa y no me gusta discutir, cosa que con él me pasaba a menudo, con lo cual supongo que aunque fuera un libra no era el libra que yo necesitaba. El primer chico con el que he durado algo, aunque sólo fueran unos tres meses... mi primer novio formal.
Después vino J, muy alto, muy fuerte, ojos verdosos, lunático, cáncer, gallego, romántico, alocado... No pudo ser... yo era aún joven para mantener una relación a distancia, no tenía nada de independencia, no podíamos vernos... Y a él le gustaba mucho la fiesta, demasiado, por lo que la confianza se terminó... Pero a cambio tenemos una amistad que aún dura. A pesar de lo que nos costó hacernos a la idea de que no funcionaba y que sólo podríamos ser amigos, lo hicimos, y ahora sé que puedo confiar en él.
Después vino alguien, por un periodo de tiempo corto, castaño de ojos verdes, carácter fuerte... Me encantaba, pero las cosas sucedieron de forma que nunca más supe de él... Una pena, aunque era demasiado tauro para mí.
Y ahora ha llegado él, el libra perfecto, y el que se sale de todos los esquemas, pelo claro, ojos oscuros, ciclista, un tirillas como quien dice... Pero me encanta. Después de nuestra primera discusión me he dado cuenta que perderle me dolería demasiado, que quizás haya por medio 462km pero que lo estamos llevando bien, que no somos dos críos, somos dos adultos que estamos aprendiendo juntos a llevar una relación complicada... En cuatro días seré la mujer más feliz del mundo porque estaré con él... Complicado y muy duro, pero merece la pena..
martes, 10 de agosto de 2010
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